ARTE TORREHERBEROS: Islámico
RICHARD ESTES. "Water Taxi, Mount Desert". Óleo sobre lienzo. Kemper Museum of Contemporary Art, Kansas City (Missouri).


BIENVENIDOS A TODOS Y TODAS. Este blog nace con la única pretensión de complementar y facilitar las tareas a los alumnos/as de Historia del Arte de 2º de Bachillerato del IES Torre de los Herberos de Dos Hermanas (Sevilla), así como hacer pasar un rato agradable a todos los amantes del arte. No tiene ninguna otra pretensión intelectual. De los textos es responsable el administrador del Blog, no así de las opiniones expresadas en los comentarios. Las imágenes o fotografías, videos y presentaciones están tomadas de internet mayoritariamente, citando la autoría siempre que ha sido posible; si en alguna de ellas no aparece, es por error o descuido, y ruego que me lo hagan llegar para subsanarlo. Casi todo lo que aparece en estas páginas es libre y abierto, y se puede descargar para otros fines, pidíéndose únicamente que se cite la procedencia.





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jueves, 29 de noviembre de 2012

LA GRAN MEZQUITA DE KAIRUÁN (TÚNEZ)



La mezquita de Kairuán (también conocida como Mezquita de Sidi Okba) en Túnez es una de las más antiguas que subsisten y la primera de las del Magreb, el Occidente musulmán. A pesar de los posteriores retoques y de las reconstrucciones, la actual Gran Mezquita data del año 836 y es obra de la dinastía de los aglabíes, que le dieron su forma definitiva. Su primera construcción es del año 670 (el año 50 del calendario islámico) y contribuyó sobremanera al desarrollo urbano y demográfico de la ciudad de Kairuánn.
Es precisamente en el norte de África donde se encuentra el tipo de mezquita más primitiva, el modelo sirio o hipóstilo de mezquitas,  consistente en un amplio espacio rectangular dividido en su interior por filas de columnas, un gran patio o sahn y un alminar cuadrado de aspecto macizo. La sobriedad de su estilo unido al empleo magistral del espacio, acentúa aún más la expansión primera del Islam. La mezquita ocupa una superficie de 9.000 metros cuadrados y su perímetro alcanza los 415 metros, medidas que otorgan a la Gran Mezquita un puesto preeminente entre los templos más amplios de África del Norte.


 
El santuario de Kairuán es una amplia sala hipóstila, cuya nave central, más alta y ancha que las otras, junto con el tramo que precede al muro de la quibla, forma la característica T, recuerdo probablemente del plano de las basílicas.
La mezquita tiene la forma de un cuadrilátero irregular, que es mucho más largo del lado de la entrada principal (138 metros) que del lado opuesto (128 metros) y menos ancha del lado del alminar (71 metros) que del lado opuesto (77 metros).
El patio es accesible por seis puertas laterales y forma un rectángulo a las dimensiones impresionantes. Este espacio inmenso es rodeado de galerías dobles constituidas de hermosos arcos sostenidos por diversas columnas de mármol, granito y de pórfido y que fueron tomados de los monumentos antiguos (principalmente de Cartago), así como las de la sala de oración. La universidad o madrasa, formada por los maestros que enseñan en la mezquita, se constituye como importante centro de estudios religiosos y profanos en los pórticos del patio.
El alminar, que sirve para llamar a los fieles a la oración, de planta cuadrada, está constituido por tres niveles decrecientes, el último piso se termina en una pequeña cúpula. Su altura total es de 31,5 metros, por su paso imponente, domina toda la ciudad.
Destacan las majestuosas cúpulas de la nave central, que sirven para iluminar el interior. Las dos cúpulas se elevan en los dos extremos de la nave mediana: una anterior, por encima del nártex, como fachada al patio y la otra posterior, delante del mihrab. El mihrab, que marca la dirección de la Meca, es revestido de mármol tallado en veintiocho paneles condecorados con una gran variedad de motivos geométricos y vegetales. El alfiz rectangular que enmarca el mihrab es adornado con azulejos de cerámica de reflejo metálico polícromos y monocromos
, tal vez uno de los más armoniosos y lujosos del mundo árabe, procedente de Bagdad. Dispone la sala de oración de diecisiete naves. Todo el oratorio presenta una techumbre plana cubierta de terrazas. Las paredes que sostienen este techo están asentadas sobre arcos semicirculares de herradura, reforzados a su vez con tirantes de madera que se apoyan en impostas de piedra tallada y bloques de abacos, también de madera, emplazados sobre capiteles sujetos por columnas clásicas de mármol. Estos fustes y capiteles están reaprovechados, pues son restos provenientes en su mayoría de monumentos romanos y visigodos.




La amplia sala del oratorio ocupa el extremo de un gran rectángulo de muros, provistos de contrafuertes que se abren a un patio longitudinal al que se accede por ocho puertas. Los pórticos rodean al patio por sus cuatro costados. La ordenación del pórtico noroeste se ve interrumpida hacia la mitad por la masa poderosa del alminar, mientras que el pórtico sureste constituye la majestuosa fachada, hábilmente compuesta de la sala de oraciones.
La primera renovación importante tuvo lugar en el 862-863, momento en el que se añadieron un mihrab de mármol, el cual tiene la forma de una hornacina perfectamente cóncava. Está profusamente adornado con azulejos con realce de lustre metálico, en parte importados de Iran.

La mezquita de Kairuán sirvió de modelo a numerosas construcciones del período aglabí de inferiores roporciones, como las mezquitas de Sfax, la al-Zaytuna de Túnez o la de Zaouia Zakkak, en Susa. Sin lugar a dudas, dominó la evolución de la arquitectura norteafricana.
La mezquita de Kairuán es el monumento cumbre de la arquitectura aglabí. Fundada sobre un emplazamiento romano-bizantino en época de la conquista árabe, en el 670, fue completamente reedificada en el siglo IX. Trece siglos después de su fundación, es un relevante centro espiritual visitado cada año por centenas de millares de fieles y de turistas.

 




lunes, 26 de noviembre de 2012

LOS PALACIOS MUSULMANES. MEDINA AZAHARA

 Medina Azahara. Salón Rico.


Durante el gobierno de Abderramán III, Córdoba se convierte en la capital de un califato independiente y es la ciudad más grande habitada del occidente europeo, llegando a tener cerca de  medio millón de habitantes. La urbe se embellece de espléndidos monumentos: más de 300 mezquitas, 300 baños públicos, 50 hospitales, 80 escuelas públicas, 20 bibliotecas públicas, etc.
Los dos edificios más emblemáticos de este período, la Gran Mezquita y la ciudad palatina de Medina Azahara, construida a partir del 936, ocupan en la historia del arte musulmán el mismo lugar que la Gran Mezquita de Damasco. Durante el siglo X, pues, Córdoba vive un período de extraordinaria prosperidad que se prolongaría hasta el siglo XI. Es en este momento cuando culmina las más grandes realizaciones artísticas del arte califal: el arco de herradura califal (más cerrado que el visigodo), alternando las dovelas rojas y blancas, inspirándose en el romano Acueducto de los Milagros de Mérida, el alfiz cuadrado que inscribe al arco de herradura, el capitel califal de avispero, agujereado a trépano y las cubiertas bien de madera, bien abovedadas de gallones o de crucería dejando un polígono en el centro.

 Plano de Medina Azahara.
 
 Vista de las ruinas de la Madina de Medina Azahara.

La obra capital de la arquitectura civil de los árabes, como en todos los pueblos orientales, fue la residencia del príncipe; y como antes de la predicación de Mahoma y de sus primeras conquistas no tenían en esto precedentes de ningún género, debido a su vida trashumante, tuvieron que aprender de las naciones que iban conquistando. Por ello, es lógico que las construcciones abovedadas de los palacios de Persia se prestaran para ser imitadas por los artistas musulmanes, deseosos de encontrar referencias paras las nuevas edificaciones que debían levantar para sus gobernantes.Y, como no podía ser de otra manera, quedaron fascinados por los palacio del Persia, que estaban en medio de deliciosos jardines con grandes estanques, bordeados de mirtos y rosales y regados por ingeniosos juegos de agua, y con lugares retirados llenos de plantas raras de entre las cuales surgían los elegantes quioscos de mármol.
Los palacios musulmanes responden al modelo de palacio-ciudad oriental, un espacio múltiple, lleno de variadas dependencias, donde se distinguen las habitaciones privadas del califa o emir, muy lujosas, las dependencias de gobierno y recepción de embajadas, la alcazaba militar con murallas y torreones y el espacio popular, una ciudad en sí misma, con mezquita, baños, hospital, zoco y las casas de los servidores. Así ocurrió en Medina Azahara en Córdoba, pero tambien en la Alhambra de Granada.
Dentro de los pabellones, los relieves en yeso, dorados y policromados, eran el ornato único de las paredes, y aunque después decoraban también el techo de las salas, al principio las cubrían con armazones de maderas de ingeniosas formas cuyos casetones revestían de oro y vidrios esmaltados. De este modo, a partir del siglo XI todas las residencias árabes de importancia fueron adoptando este mismo tipo. Por ejemplo, en Sicilia se conservan restos de los palacios que los monarcas árabes se habían hecho construir en las afueras de Palermo. A pesar de que con posterioridad fueron ensanchados y habitados por los reyes normandos, que los adaptaron, asimismo, a su gusto, aún es posible observar que no difieren gran cosa de los palacios del Oriente musulmán. 

 Medina Azahara. Edificio basilical superior.

Un primer palacio árabe del tiempo del califato de Córdoba al parecer fue el suburbano Palacete de la Ruzafa (que significa “del camino”), mandado a edificar por Abd al-Rahman I, a finales del siglo VIII, pero del que no queda ni recuerdo del lugar donde estuvo emplazado. El palacio de los califas del tiempo de Abd al-Rahman II, en el interior de la capital, estaba en el sitio que ocupa el actual palacio episcopal. 

En cambio, quedan restos importantes del Palacio de Medina Azahara (el Versalles cordobés), edificado cerca de Córdoba (a unos cinco kilómetros al oeste), al pie de la sierra, en el sitio llamado Cordoba la Vieja. Según la leyenda, Abderramán, califa desde 912 a 961, lo construyó para una de sus favoritas, Al-Zahara, de la cual recibió el nombre con que aún se conoce este palacio. El topónimo quiere decir "ciudad brillantísima". Aunque destinado a servir de residencia a la favorita, el palacio es de tan grandes dimensiones que podía albergar a toda la corte en el caso de que fuera necesario. Se cree que los arquitectos de Medina Azahara procedían de Egipto, y consta que el emperador de Constantinopla envió fuentes para sus jardines. Según las crónicas coetáneas, el palacio encerraba una deslumbrante riqueza, confirmada esta descripción por las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo. Medina Azahara fue la capital gubernamental del califato islámico en Occidente, mientras que Córdoba, a sólo cinco kilómetros, continuó siendo la megalópolis religiosa y comercial. Su fundación responde a dos necesidades de Abderramán III: dotar al estado de una plataforma político-administrativa que controlara los territorios de Al-Andalus y prestigiar la dignidad imperial. En definitiva, su construcción es consecuencia de la proclamación como califa de Abderramán III, ya que la nueva dignidad califal se manifestaba mediante la acuñación de moneda de oro y la fundación de nuevas ciudades.

 Medina Azahara. Cuerpo de guardia del Alcázar.

Medina Azahara fue la capital gubernamental del califato islámico en Occidente, mientras que Córdoba, a sólo cinco kilómetros, continuó siendo la megalópolis religiosa y comercial. Su fundación responde a dos necesidades de Abderramán III: dotar al estado de una plataforma político-administrativa que controlara los territorios de Al-Andalus y prestigiar la dignidad imperial. las obras comenzaron en el 936 y en el 945 se trasladó Abderramán III con todos los órganos de dirección. 
Tradicionalmente, se considera que las obras comenzaron en el 936 y en el 945 se trasladó Abderramán III con todos los órganos de dirección. Para ello llegaron a trabajar  10000 obreros y cada día se colocaban 6000 sillares de piedras y se invertían 400 cargas de yeso y cal, teniendo 4300 columnas, muchas de canteras cordobesas, pero otras importadas de Túnez, Bizancio y Francia. Las actividades edilicias concluyeron con la muerte de Al- Hakan II en el 976., siendo destruida durante las revueltas civiles de los años 1009 y 1010, convirtiéndose acto seguido en cantera, primero para obras musulmanas hasta el 1236 y, posteriormente, en cantera para obras cristianas, tras la toma de la ciudad.
El estudio científico del yacimiento arqueológico se inició en 1910 con las excavaciones del arquitecto Ricardo Velázquez Bosco, seguidas de modo sistemático a partir de 1944 por las del arquitecto Félix Hernández, siendo el responsable actual el arqueólogo Antonio Vallejo. Hasta la actualidad, tan sólo se ha excavado parte del álcazar, al norte de la ciudad. 
 
El palacio-ciudad se construyó en la ladera en la ladera de la sierra. Tenía planta rectangular, de kilómetro y medio de largo en el lado mayor, en dirección este-oeste, por la mitad de ancho en dirección norte-sur, y estaba dotado de recinto amurallado sencillo con torreones cuadrados. El palacio-ciudad estaba escalonado en tres terrazas jerárquicas hacia el valle (según Al-Idrisi); la superior era la zona norte, más elevada, estaba ocupada por el alcázar defensivo y las dependencias palaciegas y habitaciones del califa, entre huertas y albercas; la intermedia, orientada hacia oriente, era para oficinas burocráticas y viviendas de los ministros; la baja o meridional era la propia ciudad, la medina propiamente dicha, con mezquita, casa de la moneda, centro artesano, zoco, baños y casas de la población segmentada en barrios. No debe olvidarse que extramueros, como en toda ciudad islámica, quedaban los arrabales con sus numerosas actividades artesanales.  
Los conocimientos que poseemos sobre Madinat-Al-Zahra mantienen un cierto carácter de provisionalidad, acentuado por la circunstancia de que los datos aportados por las fuentes árabes y por las excavaciones arqueológicas no concuerdan fácilmente. Además del alcázar, las excavaciones han logrado desenterrar en la explanada alta el llamado Salón Rico, el salón de embajadores del califa Abderramán III de las fuentes, pabellón de recepción más importante, marco de los fastuosos recibimientos a las embajadas extranjeras. Está formado por un pórtico con alcobas laterales, precediendo a un gran salón basilical de tres naves separadas por arquerías y flanqueado por dos naves colaterales, a modo de alhanías, separadas por muros. Ante el salón se dispone el llamado jardín alto, que avanza, rodeado de murallas, sobre la zona meridional. Aquí es donde cristaliza el arco de herradura, con la proporción canónica de tres partes de alto por cuatro de ancho, y el capitel de avispero, así como los motivos y técnicas decorativas persas, visibles en los amplios paramentos de ataurique de las paredes. Pero nada se ha descubierto de las habitaciones privadas del califa, una de cuyas salas tenía las paredes de mármol y el techo de oro.

 Medina Azahara. Puerta del Primer Ministro con arcos califales.

 Medina Azahara. Restos de la mezquita. 

Madinat Al-Zahra no es solo arquitectura, sino que albergó, en sus momentos de mayor esplendor una exquisita colección de arte mueble en forma de piezas de reducido formato. Actualmente, la mayor parte de las piezas están desperdigadas por colecciones y museos de todo el mundo, ya que su belleza y exotismo las convierten en piezas codiciadísimas por parte de los coleccionistas. Se exponen aquí, a continuación, algunos de los ejemplos de artes decorativas más celebres y representativos de la ciudad califal: la cierva en bronce, la cerámica zoomorfa o el aguamanil del Louvre.

Píxide del Príncipe Al-Mughira. Marfil. Museo del Louvre. París.



Cierva de Medina Azahara. Bronce. Museo Arqueológico Nacional. Madrid.

Para terminar, dos videos sobre el Palacio de Medina Azahara:

 

jueves, 22 de noviembre de 2012

ACTIVIDADES SOBRE EL ARTE ISLÁMICO EN AL-ANDALUS

Interior del Palacio de la Aljaferia de Zaragoza. S. XI.



 1) Define correctamente los siguientes términos artísticos:

-- Sahn; -- Torres albarranas; -- Lacería; -- Ataurique; -- Alminar; -- Alfiz; --Mocárabes;
-- Muro de la Quibla; -- Paños de sebka; -- Nazarí.

2) Señala en el siguiente dibujo las partes de una mezquita clásica y, a continuación, explica la funcionalidad de cada una de ellas.




3) A la vista de las siguientes imágenes, establece las principales características de la arquitectura almohade, así como la identificación de ambos y la función que desempeñaban:



4)  Observa bien el mapa de la Península Ibérica en la época del Califato y responde a las siguientes preguntas:


 - A) Sitúa en el mapa la división de territorios en la época almohade y en la nazarí.
- B) ¿Qué ciudades aparece a ambos lados de la línea divisoria? Explica el papel de estas ciudades en el lado de Al-Andalus.
- C) Señala las características principales de la arqutectura en ese período, señalando las obras fundamentales.

5) ¿Qué nombre recibe...?

-- La torre de una mezquita_____________ y las escuelas corámicas______________
-- La zona del mercado árabe donde están los objetos de más valor __________________
-- Punto cardinal hacia donde miran las mezquitas árabes________ y en Al-Andalus_____
-- Edificio más importante de los reinos de taifas_______________________________
-- Arco más usado en el período califal______________y en el período nazarí_________
-- Las torres de vigilancia islámicas____________ y los baños públicos______________
-- Primer período de la dominación árabe en España____________, cuya cronología es___
-- La decoración musulmana con motivos geométricos estilizados________________ y geométricos____________________
-- Arco con líneas rectas y curvas mezcladas_____________ y capitel a trépano _______
-- Pueblo norteafricano que llega a la Al-Andalus en el S. XI______ con decoración de____
-- Libro sagrado del Islam_________, ciudad sagrada del Islam_______ Dios_________



6)  Lee con atención el siguiente texto y responde a las preguntas que se formulan:


“La mezquita tiene su origen en la casa de Mahoma, que tras la huida de La Meca, construyó éste en Medina a la manera tradicional árabe, es decir, con patio. La casa de tipo árabe se caracteriza por su patio abierto, cercado por muros de adobe, en torno al cual hay una serie de aposentos aislados entre sí con las habitaciones de las mujeres. Para estar a resguardo del Sol cuando se entrevistara con sus adeptos, añadió Mahoma en uno de los lados del patio un corredor, de troncos de palmera, tapado con hojas de palma y una capa de barro. Quedaba creado así el tipo de una edificación religiosa propiamente islámica, a saber, la mezquita con patio. La fase siguiente está constituida por una edificación con patio pero notablemente mayor, que tiene en su parte sur, en dirección a La Meca, una serie de filas de soportes cubiertos, es decir, un recinto de oración claramente delimitado y corredores por los otros tres lados del patio. Primeras representantes de este nuevo tipo son las grandes mezquitas castrenses, donde los ejércitos practicaban la oración con un orden militar, en filas rigurosamente trazadas y con los ritmos uniformes que aún hoy caracterizan el decurso de sus plegarias. Los ejemplos más antiguos que se han podido comprobar de este esquema ampliado, no conservados hasta la actualidad, sin embargo, son las mezquitas de Basora (665) y Cufa (610), en el Irak, de la última de las cuales se sabe que en lugar de los troncos de palmera originarios tenía cinco filas de columnas, así como arcadas dobles en el patio.
Faltan aún en estos primeros exponentes las que más tarde han de ser características típicas de la mezquita, es decir, la hornacina de oración, el minarete y el púlpito escalonado. Lo único que por el momento es obligatorio es la orientación de las oraciones hacia la Meca. Asimismo sólo se conocía la silla baja, de dos pisos, en la que se sentaba Mahoma para predicar a los fieles, y a falta del minarete, desde el cual se haría posteriormente la convocatoria para la oración, el primer almuédano, Milal el Abisinio, voceaba subido a un pilar en el interior de la mezquita o desde lo alto del tejado”.

DORN, O.: "El Islam". Praxis-Barral, Barcelona, 1962, p. 17-19.


A) Haz un breve resumen del texto.
B) Explica las palabras subrayadas en su contexto histórico.
C) Comenta los diversos materiales, elementos constructivos y sistemas decorativos que utilizó la arquitectura hispano-musulmana en cada uno de los períodos. 
D) Explica las diferentes partes de una mezquita de tipo sirio y sus respectivas funciones.
E) ¿Existe alguna diferencia significativa entre la decoración de mezquitas y palacios musulmanes? Explícala.
 
 
7) Identifica y analiza los siguientes capiteles hinpanomusulmanes, indicando el período en que se dan, cronología, edificios y características principales.
 
 
 
8) Identifica en el siguiente dibujo de la Alhambra sus partes princiapales, indicando las fechas de construcción y su funcionalidad.
 
 
 
9 ) Realiza el comentario artístico de alguna de estas obras:
 
A)
 
B)

C)

D)


E)
 

domingo, 19 de febrero de 2012

VISITA A LA GIRALDA Y CATEDRAL DE SEVILLA



Como en años anteriores, alumnos y alumnas del IES Torre de los Herberos realizaron el pasado jueves 16 de septiembre una excursión a Sevilla, a conocer el urbanismo y edificios medievales de la ciudad, tanto islámicos como cristianos.
La excursión fue organizada por el Departamento de Geografía e Historia, viajando 33 alumnos/as de 2ª de ESO y 11 de 2º de Bachillerato de Humanidades (de la asignatura de Historia del Arte). Los profesores acompañantes fueron Juan José Acedo y Francisco Hidalgo (del Departamento de Geografía e Historia) y Patricia Remujo, profesora de Tecnología y tutora de un grupo de 2º de ESO.



































La visita se realizó sin incidentes y se pudo conocer la estructura urbana islámica del Barrio de Santa Cruz, antigua judería y morería de la ciudad, con sus calles y callejones estrechas y sombrías, plazuelas acogedoras y el típico trazado laberíntico musulmán. Aunque no se visitaba los Reales Alcázares (complejo de fortalezas medievales, compuesto por tres palacios, el musulmán almohade, el gótico tras la conquista del siglo XIII y el mudéjar del siglo XVIII, mandado a edificar Por Pedro I el Cruel, siendo el mejor ejemplo de Mudéjar cortesano de España), si se pudo contemplar y analizar sus murallas y parte de sus jardines. 




A continuación nos dirigimos a la Catedral para iniciar la visita; y todo comenzó mal, pues nos citaron en la Puerta del Lagarto, junto a la Giralda, como siempre, pero esta se encontraba cerrada. Tras preguntar e indicarnos que ahora se entraba por la Puerta del Príncipe (frente al Alcázar). Con algo de retraso iniciamos la visita y lo primero que hicimos fue subir a la Giralda, alminar de la Mezquita de Sevilla, que tiene la peculiaridad de no estar situada al norte, a la entrada del patio, sino al este, por haber un manantial en la zona norte que ocasionaba problemas de cimentación, trasladándose a la parte este de la mezquita.



La Giralda es un cubo de más de noventa metros que expone como pocas obras las características de la cultura almohade: sobriedad, austeridad en los tres primeros cuerpos, pero que empieza a ornamentarse con paños de sebka, arcos entrecruzados y polilobulados en las arquerías ciegas de los cuatro cuerpos superiores. Posteriormente, en el siglo XVI, Hernán Ruíz añadió el cuerpo de campanas y la famosa veleta de bronce que le da nombre a la torre, el Giraldillo. La subida en rampa se hizo algo fatigosa, pero merecía la pena por la contemplación de las extraordinarias vistas de los arbotantes y cubiertas de la catedral, asi como de toda la ciudad y el Aljarafe cercano.




Tras reponer fuerzas en el Patio de los Naranjos (antiguo Sahn de la mezquita almohade), continuamos visitando las naves y las capillas de la Catedral de Sevilla, el templo gótico más grande del mundo, iniciada en 1401 cuando el Cabildo de Sevilla decidió "Que se haga una iglesia tal y tan buena que no haya otra sin igual". La Catedral tiene una planta rectangular con ábside semicircular y cinco naves, con grandes capillas entre los contrafuertes. Esta disposición tan cuadriculada es porque se adapta a la planta de la antigua mezquita.



A continuación pasamos a admirar el interior del templo, deleitándonos con las bóvedas estrelladas y de terceletes del crucero, la sillería de coro y los magníficos órganos, las diferentes capillas y sepulcros, como los de Cristóbal Colón o el Cardenal Cervantes de Lorenzo Mercadante de Bretaña, así como el Tesoro de la Catedral, donde se encuentran obras de enorme valor, como la Custodia de plata de Juan de Arfe, tallas como "La cieguecita" o "El Cristo de la Clemencia", de Juan Martínez Montañés, o lienzos de Luís de Morales, Pedro de Campaña, Juan Roelas, Murillo, Zurbarán o Goya. La pena fue que están restaurando el magnífico Retablo Mayor de Pieter Dancart, y no pudo verse. 







Pero en general fue una visita muy agradable y nos quedamos con ganas de más. El próximo viaje será a Cádiz en primavera, aprovechando el bicentenario de la Constitución de 1812.









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