ARTE TORREHERBEROS: LOS EDIFICIOS BIZANTINOS DE RÁVENA
RICHARD ESTES. "Water Taxi, Mount Desert". Óleo sobre lienzo. Kemper Museum of Contemporary Art, Kansas City (Missouri).


BIENVENIDOS A TODOS Y TODAS. Este blog nace con la única pretensión de complementar y facilitar las tareas a los alumnos/as de Historia del Arte de 2º de Bachillerato del IES Torre de los Herberos de Dos Hermanas (Sevilla), así como hacer pasar un rato agradable a todos los amantes del arte. No tiene ninguna otra pretensión intelectual. De los textos es responsable el administrador del Blog, no así de las opiniones expresadas en los comentarios. Las imágenes o fotografías, videos y presentaciones están tomadas de internet mayoritariamente, citando la autoría siempre que ha sido posible; si en alguna de ellas no aparece, es por error o descuido, y ruego que me lo hagan llegar para subsanarlo. Casi todo lo que aparece en estas páginas es libre y abierto, y se puede descargar para otros fines, pidíéndose únicamente que se cite la procedencia.





martes, 8 de noviembre de 2011

LOS EDIFICIOS BIZANTINOS DE RÁVENA

Interior de San Vital de Rávena. S. VI d.C.

No fue Constantinopla el único foco importante en esta etapa, ya que la expansión mediterránea de Justiniano posibilitó la grandeza de Ravena, hoy capital de la provincia italiana de Emilia-Romana, En el nordeste de la península italiana, en las riberas del Mar Adriático, Junto a Venecia, tenemos un Conjunto monumental bizantino de gran belleza.
Con anterioridad, en el 476, cayó el Imperio Romano de Occidente. El emperador oriental, Zenón, envio al rey ostrogodo Teodorico el Grande a recuperar la Península Italiana. Después de la batalla de Verona, Odoacro se retiro a Rávena, donde soportó un sitio de tres años por  parte de Teodorico, hasta que la toma de Rimini privó a Rávena de suministros. Después de que Teodorico asesinase a Odoacro, Rávena fue la capital del Reino ostrogodo de Italia. Teodorico empleó arquitectos romanos para  estructuras religiosas y seculares, incluyendo el Palacio perdido, cerca de San Apolinar Nuevo, el cual fue un edificio anexo.  Teodorico y sus seguidores eran arrianos, pero mantuvieron pacífica coexistencia con los latinos.
Desde el 535 al 553 se produce un largo enfrentamiento entre godos y bizantinos, que culminará con la destrucción del reino de Teodorico y con los otrogodos.. Finalmente, en el 554 Italia fue incorporada al Imperio como provincia, creándose el exarcado de Rávena, que coexistirá con el dominio itálico de los longobardos,, tras la desaparición de Justiniano en el 565. 

Exterior del Mausoleo de Gala Placidia. Rávena. S. V d.C.

Con anterioridad al dominio ostrogodo, Rávena ya contaba con una obra arquitectónica de gran importancia, el Mausoleo de Gala Placidia. Se trata de un célebre enterramiento monumental de la hermana de emperador Honorio, Gala Placidia, construido Entre 425 y 430 d.C. Aunque se puede considerar monumento paleocristiano, la suntuosidad y brillantez de sus mosaicos hacen que se considere la transición o puente entre el arte paleocristiano y el arte bizantino. La estructura tiene planta centralizada, como todos los mausoleos,  concretamente ésta es de cruz griega, siendo esta la primera construcción occidental que presentación esta forma. El mausoleo está ligado a una basílica que también presenta  una planta en forma de cruz griega, la Basílica de la Santa Cruz, que hoy en día no existe. En cuanto a su apariencia exterior, presenta un modelo muy clásico: revestimiento de ladrillo y piedra unidos por argamasa, y el edifico está articulado con arquillos ciegos al exterior, y un tejado cubierto de tegula plana vertiendo a dos o cuatro aguas.
Las paredes  interiores están decoradas  enteramente con mosaicos muy bien conservados  (es el edificio con mosaicos más antiguo que se conserva), así como la cúpula, representando  a ocho de los Apóstoles y figuras simbólicas de palomas bebiendo en una vasija. Los otros cuatro apóstoles están representados en las bóvedas del brazo transversal; sobre la puerta hay una Representación Pastoral celeste, esto es, de Jesucristo como el Buen Pastor, joven, sin barba, con cabello ondulante, y rodeado de ovejas. Paneles delgados y traslúcidos de piedra permiten que pase la luz a la estructura a través de las ventanas. Se Toda Su conservación y Decoración los sarcófagos. La decoración está basada en motivos cristianos, y posee un importante simbolismo, presentando temas vegetales (evocando el paraíso), combinados con decoración geométrica y figurativa. El ábside presenta una decoración de un cielo estrellado con ángeles en las esquinas.


Mosaico de la Pastoral Celeste del Mausoleo de Gala Placidia de Rávena. S. V d.C.

En época de Teodorico (454-526), las mejores manifestaciones del arte de esta época deben buscarse en el entorno inmediato de la corte de Rávena. Alli se levantaron una serie de edificaciones religiosas tanto como  civiles, donde destacan especialmente  el Baptisterio de los Arrianos, El Mausoleo de Teodorico y la Iglesia de San Apollinar el Nuevo. El primero, el Baptisterio Arriano,  llamado así para distinguirlo del que tenían los cristianos ortodoxos, es un edificio de planta poligonal, construído en ladrillo y cubierta con cúpula.  El aspecto más interesante es la decoración de la cúpula, formada por dos anillos concéntricos, entre los que se representa un cortejo de apóstoles separados por palmas estilizadas y en el medallón central, el Bautismo de Cristo.
El Mausoleo de Teodorico tiene una absoluta concepción imperial de poder áulica, con cuya construcción se quiso rememorar, una vez más, a los emperadores romanos.  Construído en 520 d.C. en mármol blanco de Istria y con grandes bloques de piedra colocados a hueso, tiene planta dodecagonal, abierta en todos sus lados mediante nichos en arco de medio punto, que contribuye a contrarrestar la sensación de pesadez. En el interior, dentro del dodecágono se inscribe un ámbito cruciforme para acoger el sarcófago de Teodorico. El piso superior, destinado al culto funerario, tiene menos diámetro que el inferior y se articula, externamente, con una secuenciade arcos ciegos de medio punto.

Mausoleo de Teodorico en Rávena. S. VI d.C.

San Apollinar el Nuevo se erigió como iglesia palatina de Teodorico para el culto arriano en El 505 d.C., situándose muy cerca de su palacio. En el siglo VI es transformada en iglesia para el culto católico. Es un edificio de planta basilical, con un nártex porticado en la entrada, ábside semicircular y tres naves separadas por columnas de mármol con capiteles corintios y con amplio cimacio troncopiramidal ornamentado, típicamente bizantino. La filiación estilística de los capiteles se ha puesto en relación con Oriente, pues son identicos a los que se hacían en el Imperio bizantino, afirmándose, incluso, que eran importados de Constantinopla. Sin embargo, lo más llamativo de este templo son las proporciones  y la iluminación, sobre todo,  el espléndido revestimiento de mosaicos. Dicha decoración es perfectamente acorde con la funcionalidad del templo  como capilla palatina, ocupando los muros norte y sur de la nave central. En el nivel superior de los muros se representan escenas cristológicas; en el central, figuras de santos y apóstoles dispuestas sobre las ventanas, mientras que en el nivel inferior aparecen los cortejos o procesiones de santos y santas. Toda la Composición está regida por un objetivo claramente narrativa, que converge en la figura de Cristo, concebida de modo jerárquica.


















Exterior e interior con mosaicos de la procesión de santos de San Apollinar el Nuevo
de Rávena. S. VI d.C.
 
Sin embargo, el emperador bizantino Justiniano era fanáticamente ortodoxo y opuesto, tanto al gobierno ostrogodo  como al estilo de la variedad arriana del cristianismo. Ademas, estaba empeñado en recuperar territorios del Imperio romano. En 535 invadió Italia y en 540 conquistó Rávena, ademas de destruir  el reino de los ostrogodos de Teodorico. Después de las conquistas de Belisario para el emperador Justiniano  en el siglo VI, Rávena  se convirtio en el 554 en sede del gobernador bizantino de Italia, el Exarca, y fue conocido como el Exarcado de Rávena. 
El edificio más simbólico de este período es la Iglesia de San Vital de Rávena. Es un edificio de ladrillos octogonal, coronado por una cúpula. Su estructura, por la articulación de volúmenes, el espacio interno y la decoración musivaria, se  le puede considerar como el cénit de las formas y técnicas romanas, asi como el ejemplo perfecto de la simbiosis artística entre Oriente y Occidente. Su cronología se remonta a  la época del obispo Eclesio (531-532), quien encargó la Obra, aunque  éstas no empezaron hasta el 540, quedando consagrada y terminada con el obispo Maximiano, en el 547-548. Sabemos que para la construcción de San Vital  se trajeron artistas orientales, que debieron trabajar con los maestros locales. 
El primer aspecto llamativo del edificio es su planta, pues resulta extraña la elección de un tipo centralizado para un edificio de culto. Esta planta centralizada se ha puesto en relación con la iglesia de los Santos Sergio y Baco, levantada por Justiniano en Constantinopla. Se accede al edificio por un nartex descentrado, que da paso a la sala de oración circular, en realidad dos poligonos  octogonales concéntricos. El espacio central está delimitado por ocho pilares sobre los que voltean arcos de medio punto, rodeado por  un deambulatorio o nave circundante, por encima del cual discurre una tribuna. Siete nichos se abren paso entre los pilares del baldaquino central, que se proyectan en el anillo del deambulatorio y de la tribuna, mientras que el octavo está ocupado por el ábside que se proyecta más allá de la zona del deambulatorio y de la tribuna. La cúpula está rodeada de exedras de dos órdenes superpuestos con miradores de triple arcada hacia el altar mayor. El presbiterio está al fondo, con un tramo cubierto por una bóveda de arista y un cierre en bóveda de horno; a cada lado las dos estancias  típicas de la arquitectura bizantina: al norte del ábside la Próthesis (lugar destinado a preparar, consagrar y custodiar el pan y el vino) y, al sur, el Diacónicon (recinto donde se guardan los enseres litúrgicos).



Exterior y planta de San Vital de Rávena. S. VI d.C.

La definición más acertada del interior de San Vital es la unidad y la diafanidad, determinadas por las esbeltas proporciones y la  acertada  resolucion en la comunicación de espacios con arquerías. Asímismo, el juego de perspectivas espaciales, que parecen  no tener límite, se acentúa más por la luz que penetra a través de los grandes ventanales del deambulatorio, la tribuna, el ábside, del cuerpo central del edificio y, por supuesto por la cúpula que cubre el espacio central. Por todo ello, se considera esta iglesia como el exponente básico de tipología centralizada, que tendrá un eco importantísimo en paradigmáticos edificios, como la Capilla Palatina de Carlomagno en Aquisgrán.

Pero tal vez lo que más atrae de San Vital sean sus mosaicos. Si ya en época de Teodorico la ornamentación con mosaicos en el interior de los edficios era significativa, ahora, de nuevo, se llega al punto más alto de su expresión con estos mosaicos, el mejor ejemplo de las artes figurativas bizantinas y dan idea de lo que pudieron ser las obras que fueron destruidas, durante la Querella Iconoclasta de los Siglos VII y VIII,  y con la caida de Bizancio en manos de los turcos. En San Vital se han preservado, en el primer caso, porqué Rávena se posicionó en contra de los iconoclastas y, en segundo lugar, porqué ya no era bizantina durante la invasión turca. Por estas razones, las imágenes se salvaron de las grandes catastrofes artísticas.
En San Vital encontramos un programa eucarístico con la presencia de la corte imperial, realizada, probablemente, por varios artistas de formación oriental y occidental. El programa tiene como mensaje principal el triunfo de la iglesia terrestre guiada por los obispos y el propio emperador Justiniano. En el intradós del arco principal que se abre al presbiterio, hay quince medallones que representan a  Cristo, seguido por los doce apóstoles y, probablemente,  los dos Santos, Gervasio y Protasio, hijos de San Vital. En el muro de la izquierda, dos escenas  alusivas  a Abraham y el anuncio del nacimiento de su hijo y al sacrificio de Isaac (alusión al Nacimiento y Pasión de Cristo).  

El Paisaje que envuelve la escena es un buen ejemplo de la gran técnica que habian adquirido los artesanos del mosaico en este momento. A la Derecha del presbiterio, con el mismo mensaje eucarístico, los protagonistas son Abel y Melquisedec, ofreciendo sus sacrificios por debajo de los otros dos evangelistas, Mateo y Marcos. El programa se completa en la bóveda donde, inscrito en un medallón,  aparece el Cordero de Dios que sustituye a la cruz, más común en Oriente.


Capitel con cimacio y Mosaico con Cristo efebo entregando la corona de San Vital.  
San Vital de Rávena. S. VI d.C.

Los motivos del ábside insisten en la idea del triunfo de la iglesia terrestre. En la bóveda, Cristo entronizado sobre la bola del Mundo y vestido de púrpura, sujeta en la mano derecha  una corona y en la izquierda un pergamino. A su lado, un ángel conduce a San Vital, que va recibir la corona del martirio, mientras el obispo Ecclesio ofrece una maqueta del templo. A esta idea del triunfo de la Iglesia y  mensaje eucarístico contribuyen el emperador Justiniano y su esposa Teodora, portadores del cáliz y la patena del sacrificio. Justiniano, con aureola y acompañado de su corte (el general Belisario, el obispo Maximiano, su guardia imperial, los cargos eclesiásticos...), lleva los utensilios necesarios para la celebración de la misa. Mientras tanto, Teodora, vestida con una túnica orlada púrpura y con aureola, acompañada por las figuras de los tres Magos de Oriente, hace sus ofrendas, como ellos, en un escenario arquitectónico, que puede identificarse con el nártex de la iglesia. Ambas escenas están concebidas  como retratos oficiales. Justiniano y Teodora se convierten, asi, en auténticos donantes de San Vital y reivindican la pertenencia de la iglesia a la corte imperial.
En general, toda la musivaria de esta iglesia están en relación con la estética oriental: perspectiva jerárquica, figuras, frontales muy pesadas, sin volumen, igual que el espacio está al margen de la tridimensionalidad. Sin embargo, el empleo de materiales preciosos, como oro o nácar en la composición nos habla de un nuevo concepto de la obra artística, considerada  como objeto de valor por sí misma.




San Apolinar in Classe es una basílica  situada en Classe, puerto histórico de Rávena, de cuyo centro hoy dista unos cinco kilómetros. Se construyó durante la primera mitad del siglo VI, y fue financiada por Giuliano Argentario para el obispo Ursicino. Fué consagrada en el 547 (al mismo tiempo que San Vital) por el obispo Maximiano y se dedicó a San Apolinar, primer obispo de Rávena en el Siglo I d.C. La planta basilical de tres naves representa el punto culminante de la evolución la basílica paleocristiana. La  constituye una nave central separada de las laterales por arquerías con columnas, rematada por un ábside poligonal flanqueado por dos capillas absidiales, el Diaconum y la Prótesis. Delante tiene nártex. Las paredes interiores estan desnudas, excepto la del ábside, cubierto por un manto policromo de mosaicos de diferentes épocas.
En San Apollinar in Classe el programa musivario es sofisticado y de amplio contenido simbólico. La clave de todo el mensaje en sí se encuentra en la decoración de la bóveda del ábside. Estructurado en dos zonas, en la superior aparece un enorme medallón, rodeado por un círculo de joyas, que encierra una cruz de oro con piedras preciosas, flanqueada por las Letras griegas alfa y omega. Sobre ella la palabra griega ICTHUS, que signifia pez. Estas letras son  las iniciales o acrónimo de Jesús Christo Hijo de Dios, Salvador. La composición, derivada de otros ejemplos ravenáticos anteriores, es una espléndida síntesis de los atributos de Cristo.  Es la imagen celeste de Cristo, presidida por la mano de Dios y acompañado por Moisés y Elías. En la parte parte inferior, sobre un fonde de un velle varde florido, aparece San Apolinar, severo, en actitud orante con los brazos abiertos,  acompañado por doce  corderos, que representan a los fieles y a la iglesia.
El muro inferior del ábside está ocupado por los cuatro obispos de Rávena, revestidos con hábitos eucarísticos y, sobre ellos, la corona de la vida eterna. Vemos en toda esta ornamentación una simbiosis perfecta entre las formas arquitectónicas y las formas decorativas, que incluso realzan las líneas de aquellas. Las distintas escenas se insertan en un fondo con motivos florales y vegetales,  como en San Vital, que aportan un fondo neutro a las figuras, siempre resaltadas por la tonalidad blanca.




Exterior, interior y mosaico del ábside de San Apollinar en Classe de Rávena. S. VI dC



Terminamos con dos vídeos interesantes sobre las iglesias de San Vital y San Apollinar en Classe.



26 comentarios:

Cayetano dijo...

Un arte singular dentro de los estilos llamémosles "cristianos", con esos toques orientales.
Ya veo que no falta ni Teodora, inmortalizada gracias al arte, al arte que tenía Justiniano para enamorarse perdidamente de una prostituta.
Un saludo.

AMALTEA dijo...

Una entrada muy elaborada, habrá que leer con sosiego - y disfrutarla-.

El Gaucho Santillán dijo...

Que bueno.

El mausoleo de Teodorico, me recuerda a la "Torre Blanca", la mas interior de las construcciones en la torre de Londres.

Un abrazo.

Valverde de Lucerna dijo...

Tenía una ligera idea de la importancia de Rávena, pero desconocía por completo el arte que atesora.
Entrada muy completa e instructiva.
Un saludo.

Lorenzo "el Retronauta" dijo...

Una entrada magistral como siempre. Tengo que volver a releerla pardiez!
Un abrazo.

Mari-Pi-R dijo...

Hoy me has puesto los dientes largos pues no conozco Rávena y en cambio me gusta mucho el arte bizantino, por su brillantez en sus mosaicos y arquitectura.
Un abrazo y gracias por el buen post que nos has dejado

CarmenBéjar dijo...

Deben ser impresioantes estas construcciones vistas in situ. Creo que deben ganar al estar ante ellas, pues deben flotar entre sus muros parte del espíritu de aquellos que las levantaron. Me pasó algo parecido en Asturias, en Santa María del Naranco.
Saludos

Paco dijo...

Interesante el viaje que nos propones... pero yo para el próximo no pienso repetir Italia.

saludos

◊ Dissortat ◊ dijo...

Recuerdo Rávena -y Padua también- por ese peculiar bizantinismo en sus edificaciones y mosaicos.

Saludos, Paco.

La Dame Masquée dijo...

Ah, qué bellos recuerdos me ha traído hoy. Guardo un grato recuerdo de Ravena, adonde fui en busca del rastro de Gala Placidia. Sin embargo el sepulcro de Teodorico me dio un poco de mala vibra. No sé, pero el lugar se veía muy desangelado. No creo que Carmen recibiera la misma impresión que cuando estuvo en la idílica Santa María del Naranco.

Buenas noches, monsieur

Bisous

Manuel dijo...

Paco me has recordado mi viaje a Ravena.

Veo las fotos de San Apolinar y me estremezco.

Los vídeos finales no les pude ver. Intentaré cargar de nuevo la página.

Saludos Paco.

Carolina dijo...

Gran belleza tienen estos mosaicos, basilicas y mausoleos! es un legado que me resulta sobrecogedor. Besitos.

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

Me han entrado unas ganas grandísimas de conocer aquello. Lo más famoso son los mosaicos del basileo y la emperatriz, pero el mausoleo de Teodorico y el de Gala Placidia, merecen mucho la pena. Sólo por su antigüedad, mil quinientos años, ya vale la pena verlos. Un magnifico artículo Paco. Abrazos.

mariac dijo...

Desde mi època de estudiante, para mi siempre ha sido un sueño visitar Ravena, sus edificios son magnìficos, y la decoracion interior impresionante, se puede decir que fue un trabajo de chinos pues no fue nada facil construir sus mosaicos a base de teselas
Un abrazo y gracias por tan gratos recuerdos

40añera dijo...

Yo quiero que la belleza que nos propones inunde mis ojos en vivo y en directo
Un beso

Alfredo dijo...

Son unos edificios ciertamente magníficos y de una gran trascendencia para el arte cristiano occidental.

Un saludo!!

Iconos dijo...

Últimamente ando escasita de tiempo pero hoy, patrona de los madrileños, le he sacado un ratito a la tarde para hacerte una visita y... ¡voilá! me has dado un viaje estupendísimo en unos minutos.

Por cierto, esta bellísima Teodora ¿es la misma que la historia nos la ha descrito como una ambiciosa frescachona?
Un abrazo.

Antonio Martínez dijo...

Fue una suerte poder visitar estos edificios sin el agobio de más visitantes. Casi en visita privada. Gracias por recordármelo. Saludos

C.G. Aparicio dijo...

Siempre he encontrado en el Arte Bizantino cierto toque exótico, atrayente... y es que la decoración tiene algo que lo hace especial, que lo hace... Bizantino

Un saludo!

Roberto dijo...

Gracias por una más de tus sensacionales entradas sobre arte. Siempre me ha llamado la atención el contraste entre la sobriedad del exterior de estas construcciones y la riqueza decorativa de los interiores, con la arquitectura desmaterializada en mosaicos.

Saludos!

Fº Javier Peralta Medina dijo...

Bizantino a full¡¡¡
Gran entrada, que al igual que allí, aquí nos toca en gran parte.
Salud¡¡

Marisa dijo...

Excelente artículo sobre el arte bizantino en Rávena, Paco. Es una lástima que en España no se conserve gran rastro de él. En un pueblo de Zamora, en San Pedro de la Nave, existe aún en perfecto estado una pequeña iglesia bizantina digna de admirar.

Gracias por esta magistral clase artística.
Un abrazo.

Isabel Barceló Chico dijo...

Magnífico artículo, completísimo. Hace unos años visité Rávena y quedé absolutamente maravillada. El mausoleo de Gala Placidia - donde, por cierto, no está enterrada ella, pero al que había trasladado desde Barcelona el cadáver del hijo que había tenido con Ataúlfo - está decorado con mosaico de teselas de polvo de vidrio que parecen recién hechas, brillantes y de colores vivísimos. Lo que más me impresionó y fascinó, he de decirlo, fue San Vitale. Entras allí y desearías quedarte para siempre. Besos, querido amigo.

Balovega dijo...

Hola y buenas noches..

Pasaba a leerte, pero error por mi parte, tengo que venir el sábado en un hueco por la tarde, ya sabes que tus entradas hay que leerlas tranquilamente, son algo estelar y la de hoy.. hummmm algo he leído y el arte bizantino me fascina...

Volveré este fin de semana... un abrazote de lindos sueños

José Ramón dijo...

Paco enhorabuena por esta entrada Saludos

PACO HIDALGO dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios y opiniones.
Sólo quería responder a Ana Manzano que, efectivamente, Teodora era una prostituta de uno de los burdeles de Constantinopla, a la que Justiniano, hombre del pueblo llano, sacó de allí para hacerla su esposa, desoyendo las voces contrarias de la corte. Luego, Teodora se reveló como una inteligente consejera de Justiniano, muy hábil y sibilina, no exenta de ambiciones, como bien afirmas, Ana.
Buena semana a todos.

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