ARTE TORREHERBEROS: ARTE ROMÁNICO 2. ESCULTURA Y PINTURA
RICHARD ESTES. "Water Taxi, Mount Desert". Óleo sobre lienzo. Kemper Museum of Contemporary Art, Kansas City (Missouri).


BIENVENIDOS A TODOS Y TODAS. Este blog nace con la única pretensión de complementar y facilitar las tareas a los alumnos/as de Historia del Arte de 2º de Bachillerato del IES Torre de los Herberos de Dos Hermanas (Sevilla), así como hacer pasar un rato agradable a todos los amantes del arte. No tiene ninguna otra pretensión intelectual. De los textos es responsable el administrador del Blog, no así de las opiniones expresadas en los comentarios. Las imágenes o fotografías, videos y presentaciones están tomadas de internet mayoritariamente, citando la autoría siempre que ha sido posible; si en alguna de ellas no aparece, es por error o descuido, y ruego que me lo hagan llegar para subsanarlo. Casi todo lo que aparece en estas páginas es libre y abierto, y se puede descargar para otros fines, pidíéndose únicamente que se cite la procedencia.





martes, 1 de diciembre de 2009

ARTE ROMÁNICO 2. ESCULTURA Y PINTURA


Tanto la escultura como la pintura románicas participan de las mismas características: supeditadas a la arquitectura y, por tanto, meramente decorativas, adaptación al marco, función pedagógica y de control ideológico, búsqueda de la belleza ideal y espiritual y no la estética, antinaturalismo y predominio de los temas religiosos y simbólicos. No se concibe como arte autónomo y no tiene importancia en sí misma, sino como ornamentación de paredes dentro del templo.
El principal papel de ambas  fue instructivo, pedagógico y aleccionador. El clero utilizó las artes visuales para que la población iletrada aprendiese las verdades de la Salvación mirando los “catecismos pétreos” esculpidos en las portadas y capiteles románicos, o en los ábsides pintados.  La técnica románica es frontalista, amante del geometrismo simplista y estilizado. No se intenta la escultura naturalista, la representación fiel del mundo, ni los objetos tal cual nos aparecen a los sentidos. Se busca siempre el simbolismo o la alegoría, ya que  pretenden representar ideas o vivencias. No se busca la belleza estética en una figura sino la belleza ética, las buenas ideas, la religión. Para ello se utilizan elementos naturales como animales, personas o vegetales, pero nunca tal y como son; su imagen real no es lo que importa, sino como símbolos, como expresión de un ideal. Para ello no dudarán en deformar sistemáticamente las figuras. Así, esa supeditación a la arquitectura determina la denominada “ley del marco”: el marco arquitectónico engendra la forma y rige la escultura, de ahí que a veces las figuras adopten formas extrañas para acoplarse a esa estructura. El carácter decorativo le viene al concibirse para rellenar un espacio arquitectónico previsto de antemano y su forma, dimensiones, etc, dependen de este espacio. Su dependencia con respecto a la arquitectura es, pues, total.
Por otro lado, el alargamiento desmesurado, las anatomías defectuosas y las perspectivas extrañas son fruto del expresivismo que los artistas imponen a los temas apocalípticos, cuya epopeya del fin del mundo y del caos prima en este período. Este antinaturalismo, la desconexión de lo representado con cualquier modelo real, es probablemente una herencia del arte bizantino. Sin duda las figuras son rígidas, se doblan y se vuelven con dificultad, lo que en las escenas genera composiciones yuxtapuestas, sin relación, sin formación de grupos.
En cuanto a la temática, se elimina lo accesorio con el fin de alcanzar una claridad expositiva, ya que se busca lo absoluto y lo esencial. Destacan por tanto los temas religiosos: evangelios, comentarios apologéticos, leyendas hagiográficas o los bestiarios. El artista románico, en contraposición al grecorromano, rehuye sin excepción el cuerpo desnudo, y cubre a todas sus figuras con abundantes vestiduras. No interesa representar la belleza corporal sino la espiritual. Se tiene el concepto del cuerpo como cárcel del alma, el origen del pecado, lo sensitivo, lo sensual. Los temas buscaban emocionar, pero también asombrar y atemorizar a los fieles. Las zonas arquitectónicas principalmente son los capiteles y las portadas, mientras que la pintura se reserva para el cascarón del ábside.

Ahora, tras esta introducción y las explicaciones de clase, puedes comprobar los grandes rasgos de la plástica románica en estos recursos; en primer lugar, dos presentaciones, una de escultura románica y otra de pintura románica




Y por último, dos videos divulgativos, uno sobre el simbolismo del Románico, editado por el portal arteguías, y otro sobre las portadas románicas de artehistoria.





1 comentario:

FLORESTEBANEZ dijo...

Hola Paco: Esta semana pasada en una escapadita hemos visitado Santa María de Ripoll, también San Juan de las Abadesas, me he acordado de ti y de tu magnífico blog, porque a pesar de saber apreciar la belleza de esos lugares siempre me quedo con ganas de saber mas y mas detalles, los nombres que reciben esta o aquella forma in situ.Algo que a veces no pone en los libritos que se llevan bajo el brazo. Reconozco que mi formación no es muy amplia. Como verás acudo a informarme aquí. Me encantaría que pronto esté un poco mas asequible el tema de Internet movil. Ese día te llevaré conmigo.
Un abrazo

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