La ciudad de Niebla está situda en la comarca de El Condado de Huelva, a los mismos pies de la autopiesta que comunica Sevilla con Huelva, provincia a la que pertenece. A pesar de que en la actualidad apenas cuenta con 4.000 habitantes, siempre ha sido un municipio con un importante y destacado papel en la historia es una ciudad del sureste de la provincia de Huelva, capital de la comarca de El Condado.
Murallas
El recinto fortificado de Niebla es uno de los más completos e importantes de los que aún se conservan en España. En época musulmana fue llamada "la roja" por el color de sus murallas.
Niebla tiene en su muralla uno de sus principales monumentos medievales. El acceso al interior del recinto amurallado de Niebla se lleva a cabo a través de alguna de sus seis Puertas: de Sevilla, del Agua, del Agujero, del Buey, del Socorro y del Embarcadero, cada una de ellas distinta a las otras.
La muralla se destruyó y reedificó en numerosas ocasiones, sobre todo durante época musulmana hacia el año 1230, exactamente con los almorávides, responsables de la edificación actual . La muralla tiene un perímetro de 2 km., una altura máxima de dieciséis metros, cuarenta y ocho torres cuadradas de planta rectangular, y cinco torres rectangulares que contienen las puertas principales al recinto: de Sevilla con vestigios romanos aunque de construcción árabe, del Socorro (también con vestigios romanos), del Agua, de estilo almohade-mudéjar, del Buey, del mismo estilo, y del Embarcadero, hoy en derrumbe. Una última puerta, que no llega a ser tal, es la del Agujero, paso a la ciudad a través de un antiguo arco romano; por último, cuenta con dos torres octogonales en el frente de levante.
Alcázar o Castillo de los Guzmanes
En el interior de la muralla, se levanta el Castillo de Niebla. El edificio que se puede ver actualmente es del siglo XV, pero fue anteriormente edificio romano y después alcázar musulmán. Estuvo habitado hasta fechas relativamente recientes.
Este castillo ha sufrido diversas reformas por parte de sus sucesivos ocupantes, romanos, visigodos, árabes y cristianos y reconstrucciones actuales. De la época romana quedan como testimonio algunos arcos, los fosos y las cárceles. Tras la ocupación por los jefes militares visigodos y la reparación necesaria de distintos elementos, los árabes lo decoran con revestimientos de azulejos de colores, yeserías e inscripciones y cerámicas, fuentes y una noria de riego para los jardines, convirtiéndolo en Alcázar o Palacio. Jugó el castillo un papel muy importante en la época del reino taifa de Ibn Mahfot y en las invasiones norteafricanas. Tras la cerca y toma de la ciudad por Alfonso X, en 1262, Niebla fue entregada a su hija Beatriz. Con posterioridad, todo el territorio pasó a Pedro I, el cruel, y muerto éste en Montiel, Enrique II dió el Condado de Niebla a los Guzmanes. Serán los Guzmanes, duques de estas tierras, los que pasen a derribar el antiguo Alcázar y construyan el actual palacio, pero conservando y restaurando la parte más interesante y preciosa de época islámica, como su Torre del Homenaje.
El material constructivo fue el mampuesto, con con añadidos de sillares de piedra. Consta el castillo de dos recintos principales. El primero y más exterior, consta de ancha barbacana y rodea totalmente el amplio rectángulo, y el segundo integrado a su vez de dos partes desiguales. Dispone de un patio rectangular rodeado de columnas, abierto en sus cuatro lados por puertas que comunicaban con estancias rectangulares, a través de las cuales podía accederse a alguno de los torreones que circundan el recinto.
En la Torre del Homenaje, el palacio es de estructura rectangular central. Un muro interior separa la zona doméstica, la zona lujosa, de la militar. El palacio tiene diez torres, seis cuadradas en las esquinas - incluyendo la del homenaje, y dos más en los extremos del muro interior. Otras cuatro tienen forma de cubo semicircular y se alternan con las anteriores. Además, el palacio se extiende en un nuevo recinto o barbacana por los lados Sudeste y Oeste. Este nuevo recinto incluye otras seis torres en sus muros y se une a la muralla almohade cerca de las puertas de Sevilla y la del Socorro.
Aunque en la actualidad se ha perdido buena parte de la ornamentación de los muros del palacio, especialmente de las zonas más altas donde se acumulaban más adornos, todavía puede apreciarse los vestigios de una hermosa puerta del gótico-florido, así como otras decoraciones en piedra de este mismo estilo. Las troneras están realizadas con forma de la cruz y orbe, símbolo que solían utilizar los Guzmán en sus palacios y castillos.
Iglesia de Santa María de la Granada
Es uno de los edificios más llamativos y valiosos de la provincia de Huelva, resultado de la superposición de edificios religiosos de distintas épocas, desde el siglo XI al XV, principalmente una mezquita árabe (la mezquita mayor) y una iglesia gótico-mudéjar. De la época romana se conservan columnas, de la época visigoda una tabla ornamental y la silla episcopal de piedra (sede episcopal de la antigua Elepla).
De tiempo árabe se conserva gran parte de los muros laterales, con el mihrab (nicho que guarda el Corán) en el muro de la quibla (que está orientada a la Meca y es adonde miran los fieles para orar) y otro hueco donde se guardaba el alminbar, (púlpito de madera móvil desde donde se predica). También se conserva parte de las arquerías, las galerías orientales, y los canes del alero de cubierta.
A comienzos del siglo XVI, se derriba gran parte del edificio árabe, sustituyendóse las arquerías por tres naves de mayor altura, de estilo ya mudéjar, acabando los techos con artesonado. La iglesia cristiana tiene un hermoso presbiterio gótico de complejas bóvedas ojivales estrelladas y un ábside gótico-mudéjar con bóveda estrellada. Es Monumento Nacional por Decreto desde el 3 de mayo de 1.931.
Iglesia de San Martín
Era la mezquita menor. Antes de convertirse en iglesia cristiana fue durante un tiempo sinagoga judía. En la actualidad sólo se conservan el ábside del siglo XV, de estilo gótico-mudéjar, con estrechos ventanales y planta dodecagonal y la puerta mudéjar de los pies, pues el cuerpo de las naves ha desaparecido. También hay que citar la portada de ladillo que ha sobrevido y que sería la del hastial occidental. Se trata de un ejemplar mudéjar del siglo XIV formadao por doble rosca de herradura, impostas petreas y recuadro rodeando el conjunto.
Esta presentación resumirá el conjunto monumental de Niebla, especialmente, las murallas y puertas de la ciudad:
Qué preciosa la iglesia de santa maría la de Granada. Cómo me gusta que se conserven tan bien esos elementos arquitectonicos del tiempo en que fue mezquita, aunque fuera derribada buena parte del edificio.
ResponderEliminarMe apasionan los castillos medievales, así que me encanta que haya incluido uno. Espero que aun vengan muchos mas! Creo que ejercen una enorme fascinacion sobre la mayoria de nosotros :)
Feliz tarde, monsieur
Bisous
Pues si no me equivoco, también Niebla tuvo que ver en algo con los duques de Béjar, puesto que alguna hija de sus condes, Teresa de Guzmán creo que se llamaba, llegó a casarse con uno de ellos. Seguramente el motivo fue interés estratégico, puesto que los duques de Béjar eran a la vez marqueses de Gibraleón, otra población perteneciente a Huelva.
ResponderEliminarPor ello me ha agradado mucho este paseo por Niebla.
Besos
Hay tanto que aprender aquí, D. Paco, que debería quedarme y establecer en este lugar mis reales. Más otras empresas me aguardan, querido.
ResponderEliminarSi yo hubiera tenido profesores como usted, seguramente, habría sido mejor persona.
Un abrazo, amigo mío.
Tuve la suerte de conocer Niebla hace un porrón de años ya. No sé si te dije alguna vez, amigo Paco, que soy sevillano de nacimiento, del barrio de San Lorenzo, en todo el centro. Vamos, un pijo sevillano. Lo que pasa es que me vine muy pequeño a vivir a Madrid, pero siempre he vuelto en infinidad de vacaciones a mis orígenes. Volviendo al tema en cuestión, te diré que conozco Niebla porque como veraneábamos en Mazagón, pues una vez de regreso a Sevilla nos paramos allí y la verdad es que me encantó el lugar.
ResponderEliminarUn saludo.
Menudas joyas de arte musulmán que hay por esas tierras, no las conozco pero habrá que empezar a pasarse y conocer los tesoros nacionales.
ResponderEliminarUn saludo.
Aparte saber que fue el lugar en el que uso la pólvora por primera vez en España, no conocía mucho más de un pueblo con mucho que ver. Lo apunto en mi lista de sitios pendientes de visitar. Un saludo.
ResponderEliminarVerdaderamente Huelva es una provincia maravillosa y que, por desgracia -o no, quien sabe- esta por descubrir. Desde luego esta entre mis favoritas, tanto por su riquisimo y milenario patrimonio historico y artistico -empezando por el que atesora Niebla y que tan bien me parece has expuesto- como por su medio natural, que no es menos impresionante, en absoluto...
ResponderEliminarPaco, que disfrutes de la velada y tengas un muy leve y satisfactorio arranque de semana.
Un abrazo.
Igual la expresión "flipante" no es muy académica, pero es que fue para mí flipante ver Niebla.
ResponderEliminarUn saludo
¡Impresionante! No conocía este pueblo, pero me lo apunto de inmediato en mi lista de pendientes.
ResponderEliminarAbrazos, Paco
Desconocia por completo estas maravillas que escondía Niebla. He estado en Palos de la Frontera y Moguer pero reconozco que aún la provincia guarda muchos secretos para mi.
ResponderEliminarUn abrazo
Pues si al lugar le faltaba algo para ser atractivo, era tu detallado post. En fin... no me va a dar el tiempo para aprender tanto, y menos visitarlo, pero con esto me voy dando por muy satisfecha
ResponderEliminar(me quedé con la palabra mampuesto, y de ahí mampostería....)
un abrazo
Precioso Paco, interesante lo de Niebla, me encantó leer sobre esa ciudad, pues iré a Niebla cuando esté en Sevilla, está cerca y será un privilegio enorme para mi el encuentro con esa parte de la historia.
ResponderEliminarMe gusta ese color rosa viejo que has puesto al blog, irradia una luz especial sobre las imágenes, divino!
Un cordial saludo amigo.