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domingo, 30 de diciembre de 2012

2013 A LA VISTA: FELICITACIONES NAVIDEÑAS

Como en años anteriores, quiero que la última entrada del año sea un post con las felicitaciones recibidas estas navidades. Sólo coloco las que me han llegado en formato de imagen, como los antiguos christmas, a los que soy aficionado y sigo enviando, me gustan más que los simples emails, sms o mensajes de Whasps (¿se escriben así?); no están los recibidos en otros formatos, como presentaciones en powerpoints o videos.
También quisiera desearos a todos un nuevo año más apetecible y llevadero que el que dejamos, donde no nos falte a ninguno la paz, la salud y la cratividad, y mucha mucha suerte: ¡Feliz 2013!
 
 Felicitación de Alejandro Pérez, de Sí a la historia del arte


















Felicitación de Ana Trigo, de La página escondida... sobre arte



Felicitación de Carmen Cascón, administradora de Pinceladas de historia bejarana





Felicitación de Cecilia Vacarezza, desde Argentina

Felicitación de Diana de Meridor, autora, entre otros, del blog De dioses, reyes y héroes






























Felicitación de Gonzalo Durán, del blog Línea Serpentinata



Felicitación de Claudia Solís, de Arte en clave de historia







Felicitación de Julia Torregrosa, administradora de Taller de Julia Torregrosa Soria y Nubes de jabón




Felicitación de Katy Sánchez, autora, entre otros, del blog Ciudadana del mundo





Felicitación de mi amigo Manuel Alonso Díaz



Felicitación de mi amigo y compañero, Manuel Gaspar



Este árbol de navidad se lo debo a Manuel de Paz, autor de DOCMANUEL






























Felicitación de mi compañera María Luisa González, con su Montoro natal nevado



 Felicitación desde Brasil de Teca, autora de Sedimentos




miércoles, 26 de diciembre de 2012

EL ARTE PRERROMÁNICO VISIGODO




 Iglesia de Quintanilla de las Viñas (Burgos). S. VII.

El Imperio Romano, guiado por su concepción de la ley y del derecho, había ido ampliando el ámbito de quienes gozaban de su ciudadanía hasta extenderla a los pueblos bárbaros que habían ayudado a la causa imperial. El disfrute de una ciudadanía tan extensamente compartida y la estabilidad de la estructura política romana generaron en sus miembros una conciencia de pertenencia a un ente universal. El cristianismo, por su parte, también representó un factor decisivo en el proceso de difusión de una conciencia universalista y se convirtió, al desaparecer el Estado Romano, en la única estructura a la que agarrarse para no sucumbir al caos, en puente entre la civilización clásica y la nueva cultura en gestación. Los pueblos bárbaros asumieron la cultura romana y la estructura administrativa cristiana para, a partir de ahí, mezclarlo todo con su propia cultura.


 Mapa del reino visigodo en la península en los siglos VI y VII y arco de herradura visigodo.

 
Los visigodos habían permanecido largo tiempo en las fronteras del Imperio Romano antes de asentarse en el sur de la Galia y situar su capital en Toulouse. Su colaboración con los romanos fue intensa, por lo que se habían convertido en el pueblo germano más romanizado. La inferioridad militar con respecto a los Francos, que aspiraban a dominar toda la Galia, hizo que su expansión se orientara hacia el sur de los Pirineos. Así, a principios del siglo VI Toledo se constituye en la nueva capital del reino visigodo, el cual conseguirá su mayor expansión con el reinado de Leovigildo (573-586): casi toda la Península Ibérica estaba bajo su control aunque ellos sólo poblaban la zona de la meseta. De creencias arrianas, hasta la conversión de Recaredo en el 589, su cultura ha de coexistir con la hispanorromana paleocristiana. Alcanza su momento de esplendor en el siglo VII, persistiendo hasta el siglo IX, pues los cristianos gozan de libertad en territorio islámico en la primera etapa de la conquista.
Aunque los pueblos germanos aportaron muy poco a la arquitectura, es en este campo donde los visigodos lograron resultados más interesantes, merced a su respeto a las formas hispanorromanas y al enriquecimiento que experimentaron en contacto con los bizantinos del sureste de la Península (Imperio de Justiniano).


Planta y Exterior de la iglesia de San Juan de Baños (Palencia). S. VII.


La arquitectura.

Tres son los elementos característicos de la arquitectura visigoda: el muro de sillería de piedra, muy bien aparejada; el arco de herradura, más abierto que el posterior islámico y con la particularidad de que la línea del trasdós, es decir, la exterior, caiga vertical sobre el arranque, no siguiendo por tanto la curva de la línea interior; y la cubierta abovedada, bien de cañón, de aristas o pequeña cúpula de tipo bizantino. También utilizarán capiteles corintios hispanorromanos y con cimacio bizantino. La planta más utilizada es la basilical de tradición romana, bien de tres naves o de una con dos cámaras muy alargadas laterales y, en menor medida, la planta de cruz griega. Todas tienen capilla mayor exenta y rectangular y, generalmente, dos sacristías independientes a la cabecera y un pórtico saliente a los pies.

Se pueden distinguir dos etapas en el arte visigodo relacionadas con la evolución política del reinado: La primera etapa abarca los siglo V y VI, hasta la conversión al catolicismo de Recaredo en el año 587 (antes eran arrianos). Hasta entonces la falta de unidad política y religiosa impiden hablar de un estilo definido. Se trata más bien de una continuidad del arte hispanorromano y de esta etapa sólo quedan algunas Ruinas en Segóbriga (Cuenca) y en Toledo.


 Exterior e interior de San Pedro de la Nave (Zamora). S. VII.

La segunda etapa se extiende desde la unificación religiosa de Recaredo hasta la invasión árabe en el 711. A esta etapa pertenecen la mayor parte de los monumentos conservados. Los más destacados se sitúan en la mitad norte de la península.  La igleisa de San Juan de Baños (Palencia) se construyó en el 661 por Rescesvinto (según lápida conservada sobre la capilla mayor), ralacionada con modelos del paleocristiano oriental. Es un templo de planta basilical con tres naves separadas por columnas y arcos, pero a esta planta se le añaden tres ábsides en vez de uno, cuadrados e independientes. Las bóvedas son de cañón de herradura; en la entrada hay un pórtico que sólo prolonga la nave central. El aspecto general es el de buenas proporciones, solidez con muy poquitos vanos en arcos pequeños y escasa decoración exterior pero, en cambio, al interior destaca la calidad de sus capiteles, perfectamente labrados con escenas bíblicas.
De fines del mismo siglo es Santa Comba de Bande (Orense), con planta de cruz griega y magnífica bóveda de arista en el crucero y la de San Pedro de la Nave (Zamora), de finales del siglo VII,  también con planta de cruz griega complicada con otras estancias adosadas, como la cámara sobre la capilla mayor y arco triunfal en el presbiterio. En el templo de Quintanilla de las Viñas en Burgos, de planta de cruz griega de uno de cuyos brazos sobresale el ábside cuadrado, en forma semejante a varias iglesias de Asia Menor; se aprecia el característico ábside rectangular y dos bandas de relieves que rodean el exterior de la iglesia. También de planta de cruz griega es la iglesia de San Fructuoso de Montelios, en Portugal, con cúpulas.


 Planta y exterior de San Fructuoso de Montelios (Portugal). Siglo VII.
Interior de Santa Comba de Bande (Ourense).


La escultura

En cuanto a la decoración, los fragmentos y relieves visigodos que por doquier se encuentran en España; son abundantes los restos de relieves con motivos geométricos y composiciones radiales esparcidos por los museos: capiteles, canceles, columnas, nichos, sarcófagos, etc, que proceden fundamentalmente de los talleres de Mérida, Toledo, Tarragona y Córdoba.  A veces, en su complicación, estos elementos llegan a una gran belleza de entrelazado y de superposiciones de líneas raras. Sobre todo Mérida, con su gran catedral e iglesias y el templo suburbano de Santa Eulalia, debió de ser la ciudad más monumental de España en la época visigoda. En Toledo, los relieves procedentes de monumentos visigodos se ven empotrados en puentes e iglesias; en Córdoba, los árabes aplicaron a las fachadas de la mezquita multitud de ornamentos de basílicas visigodas. Todo el suelo de la Península está salpicado de piedras decoradas con relieves de estilo bárbaro característicos por su imitación de la talla de madera o del cincelado de metales. 
Pero sólo se han conservado “in situ” algunos relieves escultóricos en San Pedro de la Nave y en Quintanilla de las Viñas (aquí se puede apreciar la decoración en fajas con estrellas de seis putas, cuadrúpedos, aves, racimos, árboles y monogramas no descifrados). El santuario conserva algunas antiguas reminiscencias del simbolismo paleocristiano, como el sol y la luna entre escenas bíblicas y figuras de ángeles de piedra. La gran aportación visigoda estriba en la incorporación de la escultura figurativa al edificio. Debemos destacar una Pilastra  de la iglesia de San Salvador de Toledo, con temas evangélicos donde aparece la curación del ciego, la resurrección de Lázaro, Cristo y la samaritana o Cristo y la homorroísa. También se adscriben a este momento algunos sepulcros como el Sepulcro de Briviesca, hoy en el Museo de Burgos.


Cancel de San Juan de Baños (Palencia). S. VII.
 
 Capitel de Quintanilla de las Viñas (Burgos). S. VII.

 Capitel de San Pedro de la Nave (Zamora). Siglo VII.

Pilastra de la iglesia del Salvador de Toledo.


 La orfebrería

Mucho más importantes que los relieves escultóricos son las creaciones de orfebrería visigoda, en las que se acusa la influencia bizantina. La corte hispanovisigoda de Toledo creó joyas de pomposa y rica vistosidad, entre las que destacan las coronas que los reyes lucían en su coronación, como la de Recesvinto hallada en el Tesoro de Guarrazar en Toledo. Digno de destacar es, también el Tesoro de Torredonjimeno (hoy en el Museo Arqueológico de Cataluña), donde destacan las cruces y las coronas. 
Aparte han aparecido un gran número de fíbulas rectangulares, de puente y en forma de águila, con la técnica del esmalte en frío, donde la pasta vítrea se incrusta a glope de martillo; destaca el Águila visigoda del Museo Arqueológico Nacional de Madrid. También son característicos unos jarrillos de bronce de forma bulbosa, que aparecen en las tumbas frecuentemente y que debían servir para el bautismo, rompiéndole el fondo para que no volviesen a ser usados.


Corona votiva de Rescesvinto. Tesoro de Guarrazar. Toledo. S. VII. Museo Arqueológico Nacional. Madrid.


Piezas del Tesoro de Torredonjimeno. S. VII. Museo Arqueológico de Cataluña. Barcelona.

Fíbula aquiliforme de Alovera (Guadalajara). S. VI. Museo Arqueológico Nacional. Madrid.



Terminamos con unos videos sobre arte visigodo: el primero de RTVE, luego uno específico sobre San Juan de Baños y otro sobre San Pedro de Nave. El cuarto es de nuestra compañera bloguera Ana Manzano, que recerre con su cámara algunos edficios visigodos: 

 

viernes, 21 de diciembre de 2012

FELICES FIESTAS!!!! LOS MEJORES DESEOS


En un año que no ha sido nada fácil para casi nadie, donde hemos sufrido todo tipo de tropelías, malas noticias, recortes de todo tipo, ... desde este modesto lugar queremos desear lo mejor para estas fiestas y que el próximo año venga mucho mejor que este y que no nos falte nunca el arte y la creatividad
Esta entrada está dedicada a todos los amantes del arte, a todos los seguidores del blog, habituales y ocasionales, y, especialmente, a mis alumnos/as. Va por ellos.

Encabeza la entrada el Belén del Torre de los Herberos, y la termina uno de los pasillos adornados. Os dejo las natividades de la historia del arte que más me gustan, que más me llegan, así como un recuerdo humorístico a la situación de los profesores/as y la enseñanza, en general, en los últimos tiempos, así como una bella canción de navidad, mi canción fetiche.
Felices fiestas!!!!!!!

 Luca Giordano. Natividad. 1695. Casa de Alba.


 Sandro Botticelli. Natividad. 1500. National Gallery. Londres.

 Edward Burne-Jones. Natividad. Camegie Museum of Art. Pittsburgh (USA).1888.

 Murillo. La natividad con auncio de los pastores. 1660-1670. Colección particular.

 Lorenzo Lotto. Natividad. 1523. National Gallery. Washington.

 Martin de Vos. Natividad. 1577. Catedral de Amberes (Bélgica).

 Robert Campin. Natividad. 1420. Museo Bellas Artes de Dijon (Francia).

Alberto Durero. Natividad. Retablo Paumgartner. 1503. Alt Pinakotek Munich.

 Maestro de Ávila. Retablo de la natividad. 1479. Museo lázaro Galdiano. Madrid.

Georges La Tour. Natividad.  1645. Museo Bellas Artes de Rennes (Francia).

 El Greco. La Natividad. Hospital de Nuestra Señora de la Caridad. Illescas (Toledo).

 Hans Memling. Natividad. 1470. Museo del Prado. Madrid.

 Peter Christus. Natividad. 1445. National Gallery Washington.